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17 julio 2006 

¿Abortar la inseguridad?

En un libro bastante exitoso llamado Freakonomics, se presenta una nueva teoría sobre la baja del delito en los Estados Unidos en los ´90: no fue por la aplicación de la "tolerancia cero", sino por las políticas sobre el aborto.

Muy sintéticamente, la hipótesis es que en los 60, la jurisprudencia de EE.UU. era anti-abortista. Muchos de aquellos que hubieran sido abortados en esa época (marginales, en su mayoría) y no lo fueron por cuestiones legales, en los ´80 contribuyeron notablemente en la comisión de crímenes.

En los ´70 el panorama cambió, y el marco legal se hizo más proclive a permitir los abortos. Resultado: menos delito en los ´90.

Es muy controversial, pero no deja de ser sugerente.

Muy probablemente no tenga una explicación monocausal. En algún momento leí que la baja en los índices de criminalidad era atribuida, entre otras cosas, a que había pasado el pico de consumo de drogas sintéticas duras, muy accesibles, que era una de las principales causas del crimen violento.

Si, seguramente muchos factores juegan en el tema de la inseguridad.

De lo que estoy seguro es que la "mano dura" no resuelve nada (la "blanda" tampoco!). Sin embargo, en Argentina el debate está empantanado en eso, y nadie va a las causas de fondo.

Ni quiero pensar en lo que va a ser Argentina en 15-20 años, cuando crezcan los hijos de los marginados de hoy. Me asaltan millones de dudas:

¿Cómo hacer para integrarlos? ¿Estamos a tiempo? ¿Sirve el Estado para lograr esa integración? ¿Vamos en camino de una sociedad dividida, con estratos más diferenciados?

Todo un tema. Era una enorme preocupación cuando vivía en Buenos Aires. En lo personal, creo que las personas actúan racionalmente según los incentivos. El crimen en general es malo. Pero lo verdaderamente preocupante es el crimen violento. Hay países más violentos que otros, aún con el mismo grado de prosperidad relativa.

El nivel de discusión en la Argentina es sinceramente desolador. Mucha gente cree que “mano dura” es aumentar la pena por reincidencia o hacer cumplir la ley.

El tema de los hijos de los marginados de hoy es realmente preocupante. En teoría creo que podrían ser integrados, que se podría revertir el círculo vicioso de marginalidad al que están condenados.
En ese es en uno de los pocos asuntos que creo que la intervención del Estado puede llegar a ser útil...
De cualquier modo la prioridad de quienes nos gobiernan parece ser condenar a la marginalidad a un sector enorme de la población, para después poder alimentar sus ambiciones políticas mediante clientelismo e intervencionismo.
Paradójicamente, un Estado que gusta de meterse en todo aquello que no le incumbe, rehusa intervenir en aquello para lo que fue creado: brindar seguridad a los ciudadanos (en el fondo creo que dar ciertas posibilidades a los niños en situación de pobreza extrema en parte es un modo de dar mayor seguridad futura al conjunto de la ciudadanía).
En el post con que inauguré mi blog toqué ese tema, si bien algunas de las posiciones que sostuve en ese momento ahora tendría que revisarlas...

Diego, si el Estado tiene que intervenir en atener a los marginados, dicha intervención debe ser en forma temporaria para paliar los males que actualmente sufren (hambre, enfermedades relacionadas con la pobreza, etc.), dado que el mejor plan social que pueden recibir es un trabajo genuino...pero no dentro del Estado.
Ahora si la mayoría de los sectores más pobres no consigue trabajo es por dos importantes factores a saber: leyes laborales inflexibles que en realidad fomentan la miseria y tasas impositivas tan altas que desalientan la inversión. Con respecto al primer factor, bajo un mercado laboral rígido, "quien tiene pocas calificaciones queda afuera y quien se queda sin trabajo difícilmente consiga otro".
Si existiese seguridad jurídica, pocos impuestos con tasas no astronómicas, regulaciones recontra-mínimas y un mercado laboral totalmente desregulado, la marginalidad sería menor.

Diego, justamente leí ese post que mencionás y estoy de acuerdo con que la tan mencionada "redistribución de riqueza" es una falacia, pero no estoy de acuerdo con la intervención del Estado en las áreas que mencionás en dicho post. Sobre la educación, tema que mencionaste en ese posteo, acá te dejo un link:

http://josebenegas.blogspot.com/2006/06/educacin-privada-y-libre-para-los-ms.html#comments

Perdón, cuando dije "atener a los marginados", quise decir ATENDER a los marginados.

También razono como Andrés: reconozco que el Estado no es muy efectivo a la hora de ocuparse de los marginados (o de la educación, por poner otro ejemplo). Sin embargo, inmediatamente me surge este interrogante: ¿quién se ocupa si no es el Estado?

En un país más avanzado, la sociedad civil aparecería como el mejor vehículo. Pero no creo que eso funcione en Argentina: estamos muy acostumbrados a que el Estado se encargue de esas cosas (sin importar si lo hace bien o mal). Es un circulo vicioso, y no le veo salida.

Ante la destrucción del tejido social, creo que estamos condenados a un Estado interventor por mucho tiempo... y es por eso que dudo que el país pueda progresar verdaderamente.

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